La historia de la libertad de México se debe a un largo periodo de tiempo en el cual ocurrieron barios hechos que influyeron a llegar a formar el México que conocemos hoy en día.
-Colonización Española
-Movimiento de Independencia
-Revolución Mexicana
Colonización Española
La colonización de América fue efectuada sustancialmente por el Reino de Castilla (ligado dinástica mente al Reino de Aragón) y es la continuación de una primera expansión y experiencia colonizadora de este Reino en la Islas Canarias, en las cuales Castilla ensayó por primera vez a cierta escala la experiencia de conquistar, repoblar y administrar un territorio nuevo, habitado por pueblos desconocidos, asimilándolos y cristianizándolos en el proceso.
Así, las tres últimas grandes islas de Canarias fueron completamente sometidas en los años 1478/1483 (Gran Canaria), 1492/1493 (La Palma) y 1494/1496 (Tenerife) aunque el impulso colonizador arranca mucho antes, en las otras islas del archipiélago.. Esta experiencia y la existencia de fórmulas desarrolladas para solucionar los problemas de fundación de nuevas ciudades, pactos y enfrentamientos con los naturales del país, designación y atribuciones de los Adelantados militares, engranaje de los aparatos administrativos: religioso, civil y militar, fueron luego amplia mente usadas en América, tienen sus antecedentes lejanos en la experiencia de la Reconquista y repoblación de la Península Ibérica y explican en parte el extraordinario éxito de la colonización.
A partir del siglo XV, los territorios y naciones indígenas fueron incorporados por la monarquía española a través del Descubrimiento y Conquista de América, formando parte de un proceso histórico más amplio denominado mercantilismo, dando lugar al Imperio español en América.
A lo largo del siglo XIX, con la caída del absolutismo y la transformación de España en un Estado liberal, tiene lugar la independencia hispanoamericana.
Una de las importantes consecuencias de esta colonización fue el mestizaje en América.
Independencia de México
La
Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social
resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los
territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana se
extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la
entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de
1821.
El movimiento
independentista mexicano tiene como marco la Ilustración y las revoluciones
liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada
comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias.
Los cambios en la estructura social y política derivados de las reformas
borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España,
también generaron un malestar entre algunos segmentos de la población.
La ocupación
francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó en Nueva España una crisis
política que desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey Carlos IV y
Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleón Bonaparte, que dejó
la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el
ayuntamiento de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray— reclamó la
soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un golpe de
Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.
A pesar de la
derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de
Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados que pretendieron seguir
los pasos del ayuntamiento de México. Tal fue el caso de la conjura de
Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos en
prisión. En 1810, los conspiradores de Querétaro estuvieron a punto de correr
la misma suerte pero, al verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16
de septiembre en compañía de los habitantes indígenas y campesinos del pueblo
de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y Costilla.
A partir de
1810, el movimiento independentista pasó por varias etapas, pues los sucesivos
líderes fueron puestos en prisión o ejecutados por las fuerzas leales a España.
Al principio se reivindicaba la soberanía de Fernando VII sobre España y sus
colonias, pero los líderes asumieron después posturas más radicales, incluyendo
cuestiones de orden social como la abolición de la esclavitud. José María
Morelos y Pavón convocó a las provincias independentistas a conformar el
Congreso de Anáhuac, que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio.
Tras la derrota de Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas.
Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra
Madre del Sur y en Veracruz.
La
rehabilitación de la Constitución de Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura
de las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español.
Al ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la
independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia
insurgente. Agustín de Iturbide dirigió el brazo militar de los conspiradores,
y a principios de 1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron
el Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas las facciones insurgentes y
contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. Finalmente,
la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821.
Tras esto,
Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano, una efímera monarquía
católica que dio paso a una república federal en 1823, entre conflictos
internos y la separación de América Central.
Después de
algunos intentos de reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en
1829, España reconoció la independencia de México en 1836, tras el
fallecimiento del monarca Fernando VII.
Revolución Mexicana
Fue un
conflicto armado, iniciado el 20 de noviembre de 1910 con un levantamiento
encabezado por Francisco I. Madero contra el presidente Porfirio Díaz. Se
caracterizó por varios movimientos socialistas, liberales, anarquistas,
populistas y agrarios. Aunque en principio era una lucha contra el orden
establecido, con el tiempo se transformó en una guerra civil; suele ser considerada
como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México.
La Constitución de 1917 emanada del movimiento fue una de las mas adelantadas
del mundo que reconoció los derechos laborales colectivos y las garantías
sociales.
Esta parte de la historia de México se divide en cuatro etapas:
Primera etapa (1910-1911) también conocida como revolución
maderista en la que se derrocó a Porfirio Díaz.
Segunda etapa (1911-1913) Madero sube al poder y ordena el
desarme de las diversas facciones, el principal opositor a madero fue Emiliano
Zapata que consideraba al presidente como un traidor que no estaba comprometido
con la reforma agraria. El ejército federal llevo a cabo brutales represalias
contra la rebelión campesina. La rebelión de pascual Orozco es aplastada y huye
del país
.
Tercera etapa (1913-1914) Una facción del ejército se
levanta en armas contra Madero en el proceso conocido como decena trágica,
Victoriano Huerta sube al poder. Se llevaron a cabo arrestos masivos de
diputados considerados enemigos del gobierno y el congreso es disuelto. Las
diversas facciones presentan de nuevo un frente unido para combatir la
dictadura militar.
Cuarta etapa (1914-1917) Tras la huida del país de
Victoriano Huerta inicia la guerra entre convencionistas y constitucionalistas
que culmina con la victoria de estos últimos.
Cuando Díaz aseguró en una entrevista que se retiraría al
finalizar su mandato sin buscar la reelección, la situación política comenzó a
agitarse. La oposición al gobierno cobró relevancia ante la postura manifestada
por Díaz. En ese contexto, Francisco I. Madero realizó diversas giras en el
país con miras a formar un partido político que eligiera a sus candidatos en
una asamblea nacional y compitiera en las elecciones. Díaz lanzó una nueva
candidatura a la presidencia y Madero fue arrestado en San Luis Potosí por
sedición. Durante su estancia en la cárcel se llevaron a cabo las elecciones
que dieron el triunfo a Díaz.
Madero logró escapar de la prisión estatal y huyó a los
Estados Unidos. Desde San Antonio proclamó el Plan de San Luis, que llamaba a
tomar las armas contra el gobierno de Díaz el 20 de noviembre de 1910. El
conflicto armado tuvo lugar en primera instancia al norte del país y
posteriormente se expandió a otras partes del territorio nacional. Una vez que
los sublevados ocuparon Ciudad Juárez (Chihuahua), Porfirio Díaz presentó su
renuncia y se exilió en Francia.
En 1911 se realizaron nuevas elecciones donde resultó electo
Madero. Desde el comienzo de su mandato tuvo diferencias con otros líderes
revolucionarios, que provocaron el levantamiento de Emiliano Zapata y Pascual
Orozco contra el gobierno maderista. En 1913 un movimiento
contrarrevolucionario, encabezado por Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano
Huerta, dio un golpe de Estado. El levantamiento militar, conocido como Decena
Trágica, terminó con el asesinato de Madero, su hermano Gustavo y el
vicepresidente Pino Suárez. Huerta asumió la presidencia, lo que ocasionó la
reacción de varios jefes revolucionarios como Venustiano Carranza y Francisco
Villa. Tras poco más de un año de lucha, y después de la ocupación
estadounidense de Veracruz, Huerta renunció a la presidencia y huyó del país.
A partir de ese suceso se profundizaron las diferencias
entre las facciones que habían luchado contra Huerta, lo que desencadenó nuevos
conflictos. Carranza, jefe de la Revolución de acuerdo con el Plan de
Guadalupe, convocó a todas las fuerzas a la Convención de Aguascalientes para
nombrar un líder único. En esa reunión Eulalio Gutiérrez fue designado
presidente del país, pero las hostilidades reiniciaron cuando Carranza
desconoció el acuerdo. Después de derrotar a la Convención, los
constitucionalistas pudieron iniciar trabajos para la redacción de una nueva
constitución y llevar a Carranza a la presidencia en 1917. La lucha entre
facciones estaba lejos de concluir. En el reacomodo de las fuerzas fueron
asesinados los principales jefes revolucionarios: Zapata en 1919, Carranza en
1920, Villa en 1923, y Obregón en 1928.
Actualmente no existe un consenso sobre cuándo terminó el
proceso revolucionario. Algunas fuentes lo sitúan en el año de 1917, con la
proclamación de la Constitución Mexicana, algunas otras en 1920 con la presidencia de
Adolfo de la Huerta o 1924 con la de Plutarco Elías Calles. Incluso hay algunas
que aseguran que el proceso se extendió hasta los años 1940.
Estos fueron los hechos mas importantes durante el proceso de libertad de México.

